MENOS GRASA-MÁS SALUD

Si bien la grasa nos proporciona la energía o las calorías para realizar las actividades diarias, no debemos excedernos en su consumo ya que esto nos acerca a desarrollar enfermedades cardiovasculares, colesterol, obesidad, diabetes entre otras.

Existen dos tipos de grasas, las denominadas grasas buenas (las insaturadas) que nos ayudan a mantener sano el corazón, las cuales encontramos en alimentos como el salmón, las sardinas, el atún, el aceite de oliva, el aceite de girasol, el aguacate y en frutos secos como las avellanas, las almendras, las nueces. Las grasas malas (las saturadas) son las responsables de diversas enfermedades que afectan nuestra salud, estás grasas se encuentran en la mantequilla, carnes grasas, los embutidos, los quesos grasos, los productos de panadería, las comidas rápidas.

Podemos considerar otras maneras de cocinar, que pueden ser a la plancha, al vapor, al horno o a la parrilla, también sustituir o reducir los alimentos con grasas saturadas por los alimentos con grasas insaturadas. No nos limitemos a lo conocido y abramos la puerta a  otras alternativas que nos ayudarán con nuestra salud y con la salud de nuestra familia.

Es muy importante cuidarnos desde temprana edad para llegar a una edad adulta con buena salud física y poder disfrutar de todas las actividades en compañía de nuestros seres queridos.