SALUD… AHÍ ESTA EL HIERRO

Las cacerolas y ollas de hierro fundido se encuentran entre las cuatro opciones de materiales considerados sanos para cocinar. Las otras tres son el barro, el vidrio y el titanio.

El barro, es pura tierra sin químicos o elementos añadidos, es utilizado desde tiempos ancestrales y concentra el sabor de los alimentos. El vidrio por ser una superficie libre de poros, no desprende ningún tipo de partículas. El titanio, incorporado en aleaciones y/o recubrimientos es durable, no retiene olores ni sabores, y mantiene las cualidades de los alimentos.

Pero a las anteriores, en mi concepto, les gana el hierro. Es uno de los medios más seguros y saludables para cocinar, por varias razones.

La trasferencia de partículas hacia los alimentos es un hecho comprobado. Es increíble pero las pequeñas partículas que se desprenden de los sartenes, planchas o cacerolas de hierro ayudan a combatir la anemia ferropénica, problema que se presenta cuando el cuerpo no tiene suficiente hierro, que es el que ayuda a producir glóbulos rojos. Sin hierro la sangre no puede transportar eficientemente el oxigeno. El hierro se obtiene en la alimentación y es posible no obtener el suficiente si se es un vegetariano estricto o no se consumen alimentos que contengan este elemento químico de número atómico 26, masa atómica 55,84 y símbolo Fe.

Algunos de los síntomas de la anemia ferropénica son cansancio, irritabilidad, ansiedad, tristeza, piel pálida, cabello y unas débiles, dolor de cabeza, taquicardia… que “jartera” cualquiera de los anteriores, así que a cocinar en hierro para lograr un aporte extra y ayudarle a los glóbulos rojos a salir adelante.

Dentro de los alimentos ricos en hierro encontramos: pollo y pavo, lentejas y guisantes, fríjoles secos y cocidos, pescado, las carnes rojas (siendo el hígado la de mayor contenido), avena, uvas y ciruelas pasas, espinaca, yema de huevo, etc, etc, etc… muchas opciones, que preparándolas en hierro fundido no son un remedio, se convierten en delicias.

Otro motivo por el que se considera sano y saludable cocinar en utensilios de hierro fundido es por ser antiadherente y no tener ningún recubrimiento químico que pueda pasar a los alimentos en su cocción y ser un riesgo para la salud. Por el hecho de ser antiadherente no es necesario utilizar demasiado aceite, esto es bueno para las arterias y sinónimo de “menos calorías”, algo bastante presente en el día a día.

 

Están de moda las cacerolas y ollas de hierro fundido, ya que nos encontramos saturados de información y con ansias de trabajar con artículos libres de procesos o partículas nocivas, que puedan transferirse a nuestra alimentación. Queremos productos únicos, que garanticen que son amigables con nuestra salud y el medio ambiente, que nos permitan excelentes preparaciones y no exijan gran mantenimiento… ahí está el hierro.

 

Por: Mónica Restrepo Isaza